Seahawks tienen el hambre y los medios para volver al Super Bowl

Seahawks tienen el hambre y los medios para volver al Super Bowl

Los Seattle Seahawks  aparecieron en Super Bowls consecutivos, al término de las campañas del 2013 y 2014 --ganando la edición XLVIII--, pero el año pasado se vieron obligados a ceder el trono de la Conferencia Nacional ante los Carolina Panthers, ante quienes sucumbieron en la Ronda Divisional.

Los Seahawks no han perdido la etiqueta de candidatos al título. Cuentan con un entrenador en jefe que debe estar considerado entre los cinco mejores de la NFL en Pete Carroll, y con uno de los mariscales de campo más talentosos de su generación en Rusell Wilson.

La defensiva, no obstante, sigue siendo un componente importante --quizás el más importante-- para las aspiraciones de Seattle.

Después de un año marginado del escenario grande, los Seahawks regresan con hambre a reclamar el trono de la NFC que fue suyo.

La "Legion of Doom" conserva sus tres elementos más importantes: Earl Thomas, Kam Chancellor y Richard Sherman. Delante de ellos, Bobby Wagner y K.J. Wright están entre los mejores apoyadores de la conferencia. La línea defensiva se encuentra en buenas manos por el exterior, con  Cliff Avril y Michael Bennett.

La llegada del tackle defensivo Jarran Reed en la segunda ronda del draft aparenta una adición idónea para esta unidad. Deberá ocupar el lugar que dejó vacante Brandon Mebane, quien emigró como agente libre a los San Diego Chargers. Arropado por una unidad de élite y poseedor de un talento de primera línea para frenar la carrera, Reed deberá ser productivo de inmediato en Seattle.

Pocos corredores en la NFL son capaces de dictar el tono del juego como lo hacía Marshawn Lynch  para Seattle.

Doug Baldwin, quien firmara en el reciente receso de temporada una extensión contractual, requiere apenas 1,034 yardas para pasar del puesto N° 7 al N° 4 en la lista de los receptores más productivos en la historia de la franquicia, saltando en el proceso al fullback John L. Williams y a los receptores abiertos Joey Galloway y Bobby Engram. Nada mal, considerando que llegó al equipo como agente libre no reclutado en el 2011.

Wilson forma parte de la élite entre los pasadores de la liga, y entre los mariscales de la nueva generación, es el único que ya posee un anillo de Super Bowl. La ofensiva encontrará el modo de seguir moviendo el balón, y Graham encontrará el modo de hacerse pesar en zona roja como lo hiciera en sus primeros años con los New Orleans Saints. La defensiva seguirá siendo una unidad dominante.

 

Vía: ESPN