LOS ANGELES Y LA NFL

LOS ANGELES Y LA NFL

Los Angeles, la segunda ciudad y mercado televisivo más grandes de Estados Unidos, una ciudad con una comunidad México-Americana de incuestionable presencia e importancia no tiene equipo de NFL, y no sólo ello, parece que a los Angelinos no les incomoda mucho esta situación que los “aqueja” desde 1995.

La ausencia de un equipo de la liga más popular de Estados Unidos en esta importante urbe nos obliga a recordar tres cuestiones que se han venido dando en el tiempo.

1. La construcción de estadios nuevos y novedosos es cada vez más complicada y costosa en California en comparación con otros Estados. Los impuestos son distintos en Los Angeles, la legislación es más rígida etc. En 1994 Los Angeles prefirió despedir equipos que construir estadios.
2. El dólar de esparcimiento de los residentes allá cada vez tiene mayor demanda. Se tienen muchísimas opciones de entretenimiento en aquella ciudad. El residente es más exigente en relación a dónde gasta su dinero y si un equipo o bien, un estadio no anda bien, es probable que se dirija a otro lado a consumir.
3. La NFL básicamente es un club muy privado y reservado de 32 personas (dueños de franquicias) y un empleado de la propia Liga, su Comisionado. Estas personas toman cada una de sus decisiones con el poder del dólar en mente. Lo anterior afecta a la ciudad californiana desde varios frentes.

Desde 1995 la NFL ha venido utilizando a Los Angeles como una herramienta o amenaza para que diversas ciudades con equipos construyan estadios modernos con recursos públicos ante el riesgo de que su equipo se reubique a la metrópoli californiana.

Los dueños saben que su modelo de Liga es la de ser socios entre los diversos clubes pero competidores a la vez por lo que han estado conformes en ver a Los Angeles como esa eterna opción de reubicación pero nunca han estado convencidos de que un equipo diverso al de cada dueño sea el que se vaya al “soñado” mercado. La ultima vez que un equipo se mudó de ciudad (Houston Oilers a Tennessee Titans) se pagó alrededor de 29 millones de dólares como cuota. Ahora en Los Angeles se habla de un billón de dólares lo que equivale a un obstáculo costoso para mudarse.

Equipos como Buffalo, Jacksonville, Minnesota y hasta San Francisco, entre otros, han sonado como candidatos a lo largo de los últimos veinte años hasta que dichos equipos arreglaron su situación de estadio con sus gobiernos locales.

El modelo de financiamiento completamente privado de San Francisco, entre otros factores, motivó al billonario dueño de San Luis, Stan Kroenke, a comprar varias parcelas en Inglewood, CA. cercanas al aeropuerto internacional de Los Angeles y proponer la construcción de un estadio privado para regresar a sus Rams a la ciudad que abandonaron en 1994.

Ante ello, San Diego y Oakland, dos franquicias Californianas con eternos problemas en cuanto a sus estadios, tuvieron que reaccionar ya que el riesgo de perder a Los Angeles como herramienta de negociación con sus respectivos gobiernos municipales se hizo inminente.

Que está pasando actualmente? La ciudad de San Luis ha despertado tratando de conseguir los predios necesarios para presentar un plan viable de construcción de estadio nuevo, el problema es que el dueño de los Rams no ha estado presente en ninguna junta por lo que no hay diálogo. Los Chargers y Raiders anunciaron un plan “al vapor” en el cual nadie cree para construir un estadio conjunto en el suburbio de Carson en Los Angeles. La ciudad de San Diego ha iniciado tarde pero ha redoblado esfuerzos por presentar su propio plan, el problema es que lo que proponen (sustituir el estadio en su sede actual) no es lo que los Chargers han manifestado querer (construir en el renovado centro de San Diego) pero los Chargers al menos han estado presentes en la mesa de trabajo. En Oakland hay un distanciamiento palpable entre dueño y liga y la realidad que se percibe es que nunca dejarían al dueño (Mark Davis) regresar a la ciudad por la que su padre (Al Davis) demandó a la NFL en la vía legal en varias ocasiones.

Un común denominador en San Diego y Oakland es la oposición importante por parte del electorado para utilizar recursos públicos en la creación de estadios bajo el pensamiento de que se está beneficiando a empresarios millonarios cuando hay necesidades primarias que atender. Esa óptica es de discutirse pero la realidad es que existe.

Si alguien ha resentido todos estos intentos de reubicación de diversos equipos es el aficionado de Los Angeles en donde un buen sector aún anhela el regreso de Rams y/o Raiders. El contingente de aficionados de San Diego en la vecina ciudad es mínimo no obstante el dueño, Dean Spanos, insiste en mencionar que el 30% de su mercado viene de los condados de Orange y Los Angeles.

Qué va a pasar? Hoy en día sinceramente nadie sabe, ni los dueños ni los gobiernos involucrados mucho menos el aficionado que es el que paga.

En la temporada 2016 podemos tener futbol americano de regreso a Los Angeles en un estadio provisional (Coliseo, Rose Bowl) con uno o dos equipos y un flamante estadio en construcción ó podemos seguir viendo como la NFL juega con dicha ciudad cual baraja en juego de poker, total, equipos con demanda de estadios nuevos siempre van a existir, la siguiente ola con Titanes, Panteras y hasta Jaguares de nuevo, no viene muy lejos.

rvt55@me.com