De arriba hacia abajo

De arriba hacia abajo

Jerry Jones, Robert Kraft, Paul Allen, o bien, en otros tiempos, Art Rooney, Al Davis, Ed Debartolo, Wellington Mara ¿qué tienen en común? ¿El que son dueños de equipos de NFL? No sólo eso, tienen en común trofeos de Super Bowl y más aún, la adoración de sus respectivas fanaticadas.

 

En la NFL se construye de arriba hacia abajo, así de sencillo. El dueño es la figura con la que comienza y termina todo; equipo exitoso es fiel reflejo de su dueño siempre, y por el contrario, equipo con problemas puede que tenga problemas desde el palco de dueño.

 

En 2011 ¿Quién no pensaba que los 49’s de San Francisco regresaban a plena Gloria? tenían a una defensiva sólida, un estadio flamante en planeación y en Jim Harbaugh, al coach que todos querían saliendo de Stanford. En 2015 su dueño decidió romper lazos con Harbaugh y ahora parece que el equipo regresa al sótano de su división, Seattle con Paul Allen ganó definitivamente esa rivalidad en esa época.

 

El dueño debe elegir a sus presidentes y en su caso, gerentes generales y debe respetar sus puestos y sus decisiones. El Jerry Jones que conocemos hoy no es el mismo de 1988, pasó de correr al idolo de Tom Landry, a confiar y respetar en Jimmy Johnson quien le armó un equipo de tres Super Bowls (con todo respeto al Coach Switzer pero ese equipo era de Johnson) a ser un dueño que pretendió los últimos diez años ser Gerente General y no ganar ni un solo título, hoy en día parece confiar en su gente de nuevo y su afición no deja de rendirle tributo en cada juego, de local y de visitante.

 

De igual forma, el presidente debe confiar en su gerente general, éste en su head coach y éste en su staff de coaches y si, al último, los coaches logran que los jugadores confíen en ellos y entre ellos mismos, se facilita la fórmula del éxito en esta Liga donde la presión por ganar es cada vez mayor dado el dinero involucrado.

 

Existen dueños de algunos equipos que confunden el éxito logrado en sus negocios, con el éxito del equipo en sí; pero para ser un propietario triunfador se requiren principalmente conocimientos del deporte en cuestión.

 

Jerry Richardson y Jerry Jones jugaron futbol americano pero eso no significa que su negocio sea el futbol americano. Necesita todo dueño contratar a gente capaz a nivel directivo que sepa del deporte profesional y confiar en la gente que éste traiga y respetar esas decisiones con un plan de tiempo definido.

 

Dan Snyder en Washington es un ejemplo de cómo entorpecer el proceso para llegar a la tierra prometida en la NFL, se ha hecho terrible fama de inestable como dueño y, con ello, se ha reducido el deseo de querer trabajar en esa famosa franquicia que alguna vez vivió todo lo contrario con Jack Kent Cooke.

 

Si tu equipo favorito tiene a un dueño que respeta a sus contrataciones y les permite desempeñar sus puestos, ya es un gran comienzo para que las esperanzas de llegar al famoso juego de febrero se hagan una realidad.

 

Por lo pronto, es de admirarse a esos dueños que son, muchas veces, mayormente aplaudidos que sus coaches o jugadores ya que su éxito ha sido respetar los esquemas y esa virtud les ha permitido convertirse en íconos de sus equipos.